jueves, 3 de diciembre de 2009

Sentí que ya no me quedaba más que hacer... simplemente ya no quise pensar más en aquello, bajé los brazos y me marché, figuradamente hablando.



Creí que no podría olvidar, que siendo aquella persona la que definitivamente me hiciera darme cuenta de que mis sentimientos eran en verdad más que un capricho o una confusión hormonal, de que sentía algo por ella, no le sacaría de mi mente por un buen rato.


Afortunadamente no fue así, conocí a alguien a quien suelo llamar mi Ángel. 


¿Cómo poder explicar lo que esta personita causa en mi? Tan sólo el verle sonreír me provoca alucinaciones; ver el brillo en sus ojos negros cuando me habla de nuestra pasión en común; sentir que me pierdo entre las horas cuando trabajamos juntas...

Le recomendé Loveless (una serie shōnen-ai) y le expliqué de qué iba, ya que por lo que habíamos conversado antes, ella no estaba muy familiarizada con "ese género". Sin embargo, pese a que intenté evitarlo, llegamos a tocar el tema del yuri.


No me quedó más que suspirar y oír lo que ella pensaba al respecto, ¡y terminé burlándome de mi misma y de unas amigas inexistentes! 


" - Uh... no me llama la atención el yuri, si un poco el yaoi, ya que vi Gravitation, pero el yuri.. no sé... es como raro". 


Si ella supiera que con esa frase terminó destrozándome en mil pedazos... si tan solo supiera que cada que le digo "hai" a lo que me pide, estoy entregándole una parte oculta de mi. 






No, se alejaría, no debe saberlo jamás. 





En fin... uno más de mis locos pensamientos publicados... jaa nee!

viernes, 25 de septiembre de 2009

Censura

Todos los días me ocurre lo mismo: tengo un gran tema el cual exponer aquí, ordeno las ideas, lo redacto todo en mi mente, y luego cuando ya está y me conecto... puff!!! y la idea se perdió en la otra mitad de mi cerebro que no uso.

Creí que el día de hoy ya no iba a bloggear, pero he encontrado algo en la web que me ha dejado más que atónita, indignada, puesto a que atenta directamente con lo que la mayoría de usuarios realizamos en internet.

Chile: Proyecto de Ley exige desconectar internet a quienes realicen descargas ilegales

El próximo martes 29 de septiembre se votará en la Cámara de Diputados un proyecto de ley sobre propiedad intelectual Boletin 5012-03, que el gobierno ha calificado de URGENTE y que busca, entre otras cosas, permitir legalmente cortar la conexión a internet a los usuarios chilenos que suban archivos en la red (música, películas, juegos, etc.) además de cerrar páginas web “sospechosas” de facilitar descargas, tanto nacionales como internacionales.

Aunque estamos a favor de proteger a los artistas y sus derechos , el proyecto es tan amplio que permite la censura y coarta la libertad de compartir. Además, deja a los proveedores de Internet que operan en Chile como fiscalizadores, amos y señores de discriminar qué contenido y qué página es apta para navegar.

En forma exclusiva, el diputado (UDI) Gonzalo Arenas, explica y deja al descubierto los oscuros vacíos del Proyecto de Ley que ha promovido el gobierno, para dejar contento a las grandes empresas multinacionales y al todopoderoso EEUU.

FUENTE PORTAL NET


Es ¡¡¡INCONCEBIBLE!!!


...y como estoy tan, pero tan molesta con esto y no quiero ensuciar de quejas personales mi hermoso blog, dejo el link donde está más completo todo: CHILECOMPARTE.CL

sábado, 29 de agosto de 2009

Pesar

Con profundo pesar anuncio algo que... bueno... falleció mi abuelito, el de las fotos de más abajo.
Sólo pido paz y consuelo para nuestra familia, sobre todo para mi abuelita, que lo amaba tanto y para sus hijos, que tengan fuerza en sus corazones para enfrentar lo que venga.

Tengo muchos recuerdos lindos con él. Uno de ellos es el poema que está allí:

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Yo estoy bien, no hay penas ni llanto en mi corazón porque sé que algún día me uniré a su alma en la eternidad.


WILFREDO ACUÑA
TE AMO!!

NOS VEMOS, PAPITO

viernes, 28 de agosto de 2009

Descargas

Dejo aviso de actualización de el other side de mi blog, el rincón de Descargas.

Esta vez me he mandado otros dos packs de fotos de Robert Pattinson, así que ¿Qué esperáis?


A correr...!!

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¡META!




Hay gente que dice que estoy algo chaladita, tocadita, loquita, como se diga donde estés... y creo que tienen razón xD

jueves, 27 de agosto de 2009

Feliz Cumpleaños

Las cosas no han andado bien para mí estos días. Desde que me despidieran del trabajo, hasta la enfermedad de mi abuelo.

Pero eso no quita que quiera dejar un saludo de cumpleaños.

He pasado nosecuantorato en el foro de HL buscando el topic, pero por lo visto se ha perdido la costumbre. Como ya van meses en que nadie me recuerda como usuaria de ése lugar, y claro, las circunstancias no me lo permiten, no inicié el topic yo misma.

En el año 1993 el mundo español vio nacer a un pequeño niño de nom...
Bah u.ú a mi no me resultan estas orativas xD

Que si. Aunque no me incluya dentro de la historia de su personaje como su primera esposa (o.ó), aunque yo tenga novio muggle (...), y aunque él tenga novia muggle ( ) escribo estas palabras para Vicente R. de Ferrol, España:



Oh, especímen de cabellos claros y ojos como el río: te deseo un muy feliz cumpleaños.
Que lo pases felizmente con quienes más amas.
Que tu cerebrito siga dando buenas letras por muchos años más.
Que las matemáticas que odias tanto no te torturen tanto.
Que no se te caiga nunca jamás el proveedor de servicios de internet.
Que aprendas muchisimos pasos de baile.
Que ganes muchas competencias.
Que no te queden demasiado apretados los trajes en la entrepierna.
Que te den de lo bueno que jamás pude darte... por más que quisiese.
Que no sufras penas ni dolores.
Y que aguien te ame tan intensamente, pese a todo, como lo hice yo.

Te aviso que tengo las 5:53 de la madrugada, que gasté los últimos centavos de un préstamo telefónico para decirte "feliz cumpleaños" y que mínimo espero un gracias o.ó

Buena suerte, mortio pervertido.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Descargas

TENGO NUEVO BLOG

¡Sí! He estado la tarde completa trabajando en esto, jeje. Se trata de un blog de descargas. Una explicación extensa y aburrida no voy a dar, sólo la dirección:

http://lapasionignorada-descargas.blogspot.com


Hay sorpresa para las Robsessed y otra sorpresa para aquellas maníacas que gustan de la lectura erótica.

sólo me queda decir
BIENVENID@S

Extraña Oración


Me enterado hace unos minutos de algo que aún no puedo asimilar. Mi abuelito (el de la foto) está gravísimo en el hospital. Unas toxinas están dañando gravemente su cuerpo y las esperanzas, según los médicos, son pocas.

No quiero asimilarlo, no puedo, estoy al borde intentando pensar en frivolidades que me saquen del dolor que esto causa a toda la familia.

No puedo concebir una vida sin mi papito. Siempre ha estado ahí, y aunque siempre supe que algún día todos en este mundo se van, no quiero aceptarlo.

Tan sólo me queda pedir... ¿a quien si nada sé? ...sólo me queda confiar que el amor que todos profesamos por él sea suficiente para traerlo de vuelta con nosotros.

Dios, Alá, Buda, Ra, quien seas, yo sé que algo más grande que todo esto está ahí mirándonos vivir, aún no es el tiempo, lo sé, lo presiento, aún queda algo que él tiene que hacer, sabes que si te lo llevas ocurrirá lo mismo que con mi primo cuando mi tío Arturo se durmió... si tanto es tu amor para habernos creado ¿por qué tenemos que sufrir de esta forma cuando ambos sabemos que mi viejito ha hecho mucho por servir tu grandioso nombre y alabar tu poder?
No me desilusiones, dejame creer en ti, ámanos y danos un tiempo más con Wilfredo Acuña.

lunes, 24 de agosto de 2009

Sola

Hoy me siento más sola que un dedo.

Estaba haciendo pavadas, como siempre, en el cbox de R&K y un chico (nada educado ni cortés, debo admitir) ingresó a preguntar algo. Yo no le conocía, las demás chicas sí, y claro, mi instinto depredador me indicó que atacara (lol) intenté ser lo más amable posible y contestar a lo que preguntaba, pero luego de que se despidiera sentí un vacío en mi interior, y me di cuenta de cuánto extraño a mis atolondrados amigos de HL.org.

A veces creo que nada de eso fue real, que los amigos y amigas que allí tuve no existen. Dejé de entrar al msn intentando evitar el contacto con ellos, puesto que el verles y comunicarme con ellos, sabiendo lo lejos que están, las fronteras y kilómetros que nos separan... eso me hacía daño.

Se acerca Septiembre, día que hace un año fuera el "inicio del año escolar" en HL.com y me vuelvo a preguntar por enésima vez en el día si volver a la comunidad o no.

Y yo... nuevamente ingreso al msn, pero claro, obviamente no hay nadie conectado, como siempre, y si los hay, simplemente no me recuerdan. Y allí voy yo de nuevo llorando por lo que perdí.

sábado, 15 de agosto de 2009

Memnoch el diablo - Extractos

Acabo de terminar de leer este libro, perteneciente a las Crónicas Vampíricas de Anne Rice.

A continuación voy a dejar unos pequeños extractos que saqué de él - que me han hecho tanto reír como estremecerme - para que sepan con certeza a qué me refiero, quizá les den ganas de leerlo también ^^

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"- Te equivocas. Mírame. Soy capaz de atarme los cordones yo solito, y también de ponerme el fular; no creas, colocártelo con gracia, sin que parezca la bufanda de un payaso, requiere cierta habilidad. Tengo las pilas cargadas, como dicen los mortales. ¿Te encargarás de buscar un apartamento para nosotros? "


" Roger me tocó el pecho con la mano. Sentí un leve golpecito, como una llamada en la puerta de mi corazón"


"Reconozco que el trabajo duro constituye un eficaz antídoto contra la angustia, la tristeza y el temor a que el diablo te agarre por el pescuezo y te arrastre hasta el pozo en llamas.


"Pensé en su menstruación, absorvida por una compresa de algodón blanco que llevaba entre las piernas. Era un olor muy intenso, deliciosamente penetrante. La idea de lamer esa sangre empezó a atormentarme. Aunque no sea propiamente sangre, la contiene, y sentí la tentación que experimentaría cualquier vampiro en mi lugar: lamer la sangre que fluía entre sus piernas, alimentarme de ella sin hacerle daño.
Naturalmente, dadas las circunstancias eso era una idea absolutamente disparatada."


"Me tumbé boca abajo, coloqué el brazo debajo de la cabeza y me heché a llorar como un niño. Estaba muerto de cansancio. Me sentía roto, deprimido, y me encanta llorar. No puedo evitarlo. De modo que di rienda suelta a mis lágrimas, lo cual me proporcionó un gran alivio.
¿Saben lo que pienso sobre el llanto? Pues que algunas personas no saben llorar. Sin embargo, una vez que haz aprendido a llorar no existe nada comparable.
Compadezco a la gente que no sabe. Es como silbar o cantar."


" >>Yo denomino a ese mundo "el Jardín Salvaje", porque los seres que lo pueblan son insensibles al sufrimiento y la belleza de la mariposa atrapada en la tela de araña, del ñu que yace en la estepa, con el corazón aún palpitante todavía, mientras los leones se acercan a lamer la sangre que mana de la herida de su cuello."



- Lestat -

viernes, 7 de agosto de 2009

Recuerdos

He estado viendo videos de San Youtube (xD) y poco a poco llegando a algunos que, según yo, estaban enterrados en el fondo de mi corazón, como para no volverlos a sacar (por traumas y recuerdos asfixiantes de mi dolorosa juventud estudiantil).

Sin embargo, pese a mi promesa de no seguir viendo esos videos, oyendo ni cantando esas canciones, voy y pongo en el buscador "L'Arc~en~Ciel".

Para quien ha oído j-rock/j-pop, sabe a qué me refiero. Uno de los grupos más famosos de Japón (véase Wikipedia aquí)

Dejo uno de los videos de aquellos que jamás olvidé. Del Grand Cross Conclusion 2009 (que si, tenía en DVD y cantaba a todo volumen en el living de mi casa mientras me corrían las lágrimas)




¡¡Ohh Dios!!! Muero una y otra vez con esa voz...

jueves, 6 de agosto de 2009

La reina de los condenados - Reencuentro de Marius y Armand

Alguien lo estaba esperando en aquel pequeño cuarto, alguien cuya presencia había sido incapaz, excepto por los métodos más ordinarios, de detectar. Una figura que ahora estaba tras él. Y, mientras Maharet entraba en la estancia mayor, tomando a Pandora, Santino y Mael consigo, Marius comprendió lo que iba a suceder. Para hacerle frente mejor, aspiró con lentitud y cerró los ojos.

Qué trivial pareció toda su amargura; pensó en aquél cuya existencia había sido, durante siglos, sufrimiento ininterrumpido, cuya juventud, con todas sus necesidades, había sido verdaderamente eternizada; en aquél a quien no había logrado salvar o perfeccionar. Cuántas veces al año no había soñado en aquel encuentro, que nunca había tenido valor para llevar a término; y ahora, en aquel campo de batalla, en aquel tiempo de ruina y de agitación, iban a encontrarse por fin.

—Amor mío —musitó. Se sintió fustigado, como anteriormente, cuando había echado a volar por encima de los yermos, más allá del reino de las calladas nubes. Nunca había pronunciado palabras con más sinceridad—. Mi hermoso Amadeo —dijo. Y extendió el brazo y sintió el contacto de la mano de Armand.

Blanda aquella carne antinatural, blanda como si fuera humana, y fresca y tan suave. Ahora no pudo evitarlo. Estaba llorando. Abrió los ojos a la figura aniñada que estaba ante él. ¡Oh, que expresión! De tanta aceptación, de tanta entrega. Luego abrió los brazos.

Siglos atrás, en un palazzo de Venecia, había intentado captar en pigmentos imperecederos la cualidad de aquel amor. ¿Cuál había sido la lección? ¿Que en todo el mundo no hay dos almas que puedan abrigar el mismo secreto, el mismo don de devoción o de abandono? ¿Que en un niño de la calle, un niño herido, había encontrado una mezcla de tristeza y de grácil simplicidad que rompería su corazón para siempre? ¡Éste lo había comprendido! ¡Éste lo había amado como nadie nunca lo había amado!

A través de las lágrimas, vio que no había recriminación por el gran experimento que había salido mal. Vio el rostro que había pintado, ahora un poco ensombrecido por lo que ingenuamente llamamos sabiduría; y vio el mismo amor en que había confiado tanto en aquellas noches perdidas.

Sólo con que hubiera tiempo, tiempo de buscar la quietud del bosque (algún lugar cálido, recluido entre las encumbradas secoyas), y allí, hablar horas y horas, sin prisas, durante largas noches. Pero los demás esperaban; y así, aquellos momentos fueron los más preciosos y los más tristes.

Estrechó a Armand en sus brazos. Besó los labios de Armand y su largo pelo suelto, vagabundo. Pasó sus manos con avidez por los hombros de Armand. De Armand miró la delgada mano blanca que sostenía entre las suyas. Todos los detalles que había intentado inmortalizar en la tela; todos los detalles que había conservado en la muerte.

—¿Están esperando, no? —preguntó—. No nos van a permitir más que unos instantes.

Armand asintió sin pensarlo. Y en voz baja, apenas audible, dijo: —Serán suficientes. Siempre supe que nos volveríamos a encontrar. —

¡Oh, los recuerdos que despertó aquel timbre de voz! El palazzo con sus techos artesonados, las camas recubiertas de terciopelo rojo. La figura de aquel muchacho subiendo a toda prisa por la escalera de mármol, con la tez roja por el viento invernal del Adriático, sus ojos pardos encendidos

—. Incluso en los momentos de más grave peligro —prosiguió la voz— sabía que nos encontraríamos antes de ser libres para morir.

—¿Libres para morir? —repitió Marius interrogativamente—. Siempre somos libres para morir, ¿no? Ahora bien, lo que hemos de tener es el valor para hacerlo, si en efecto es lo que hay que hacer.

Armand pareció meditar sobre esto un momento. Y el leve distanciamiento que emergió en su rostro atrajo de nuevo la tristeza de Marius.

—Sí, es cierto —dijo.

—Te quiero —susurró de pronto Marius, tan apasionadamente como podría haberlo hecho un mortal—. Siempre te he querido. Desearía poder creer en algo más que en el amor, en estos momentos; pero no puedo.

Un pequeño ruido los interrumpió. Maharet se había acercado a la puerta.

Marius deslizó su brazo y envolvió los hombros de Armand. Hubo un último momento de silencio y entendimiento entre ambos. Y luego siguieron a Maharet hacia una inmensa sala, situada cerca de la cima de la inmensa montaña.

lunes, 3 de agosto de 2009

¡Regalos!

Sé que hay varias personitas que entran aquí de vez en mes, y como ando generosa, para celebrar que al fin pude entender mejor los códigos xml de los templates y pude modificar con éxito el mío, tengo un(os) regalo(s).

Consisten en packs de imágenes de Robert Pattinson, jeje, si, lo admito, ¡estoy completamente enferma! y a mucha honra, pero como siempre tengo algo original en mi forma de dar regalos, también acá tengo una: están ocultos en el blog. Si, así es.

Son más de 300 fotos divididas en packs. Cada uno de estos contiene 50 fotos del actor, y están ocultos así sea en un link , una imagen, ¡inclusive un punto!

Así que poneros a buscar como con los huevos de pascua y luego me dicen cuántos encontraron, ¿vale?



Besos y ¡SUERTE!



Pista 1: Si hay un punto en este blog que tiene un link del pack (megaupload)

Pista 2: A menos que yo les diga al comienzo de la entrada, no incluiré packs en ninguna... solo esta vez diré al final que en esta entrada si hay un mini pack con 10 fotos, jeje.

La reina de los condenados - Lestat en Grecia

Oh, cielos... adoro estos libros.


Lo siguiente es un extracto del libro mencionado en el título, una de mis partes favoritas.


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Luego oí ruidos más inmediatos. Mujeres en aquella antigua casa. Se acercaban a la alcoba. Me volví justo a tiempo y vi cómo las dos hojas de la puerta se abrían de par en par, y las mujeres, vestidas con simples blusas y faldas, y pañuelos en la cabeza, entraron en la estancia.

Formaban una abigarrada mezcla de todas las edades, incluyendo jóvenes bellezas y viejas matronas y aun algunas criaturas muy frágiles, de piel oscurecida y arrugada, y pelo blanco como la nieve. Llevaban jarrones de flores consigo; los colocaron por todas partes.

Después, una de las mujeres, una vacilante figura esbelta de hermoso y largo cuello, avanzó con una atractiva elegancia natural y empezó a encender la gran cantidad de luces.

Olor de su sangre. ¿Cómo podía ser tan fuerte y seductora, la sangre, cuando no sentía sed?

Luego se agruparon en el centro de la habitación y se quedaron mirándome, como si hubieran caído en un trance. Yo estaba en la terraza, observándolas; enseguida comprendí lo que veían. Veían mi traje desgarrado, los harapos de un vampiro (chaqueta negra, camisa blanca y capa), todo manchado de sangre.

Y mi piel, que había cambiado sensiblemente. Era más blanca, más horrorosa a la vista, claro. Y mis ojos debían de haber sido más brillantes, o quizás era que sus ingenuas reacciones me engañaban. ¿Cuándo habían visto a uno de nosotros?

Sea como fuere, todo parecía una especie de sueño, aquellas mujeres inmóviles con sus ojos negros y sus rostros más bien sombríos (incluso las robustas tenían rostros más bien lúgubres), allí reunidas, con la mirada fija en mí, y cayendo de rodillas una tras otra. Ah, de rodillas. Suspiré. Tenían la expresión delirante de los que contemplan lo extraordinario; estaban ante una visión, y lo más irónico era que, para mí, la visión eran ellas.

Con ciertas reticencias, leí sus pensamientos.

Habían visto a la Santa Madre. En eso se había convertido ahora. La Madona, la Virgen.

Había descendido a sus pueblos y les había dicho que matasen a sus hijos y a sus esposos; incluso los bebés varones habían sido sacrificados. Y lo habían hecho ellas, o lo habían presenciado; y ahora flotaban, eran arrastradas, por una ola de fe y júbilo. Eran testigos de milagros; la misma Santa Madre les había hablado. Era la antigua Madre, la Madre que siempre había morado en las grutas de la isla, incluso antes de Cristo, la Madre de quien, de tanto en tanto, se descubrían estatuillas desnudas bajo tierra.

En su nombre habían derribado las columnas de los templos en ruinas, los que los turistas iban a visitar; habían incendiado la única iglesia de la isla; habían roto sus ventanas con palos y piedras. Los antiquísimos retablos de la iglesia habían ardido. Las columnas de mármol, fragmentadas, habían caído al mar.

¿Y yo? ¿Qué era yo para ellas? No era simplemente un dios. No era sólo el elegido de la Santa Madre. No, era algo más. Me sentí perplejo estando allí, acorralado por sus miradas; sentí repugnancia por sus convicciones, a la vez que fascinación y temor.

Temor no de ellas, claro, sino de todo lo que estaba ocurriendo. De aquella deliciosa sensación de ver a los mortales admirándome, admirándome como cuando había aparecido en el escenario. Mortales adorándome y sintiendo mi poder después de años de permanecer oculto, mortales que venían a mí para adorarme. Mortales como aquellas pobres criaturas que llenaban el sendero de las montañas. Habían adorado a Azim, ¿no? Habían ido allí a morir.

Pesadilla. ¡Tengo que darle la vuelta, tengo que detenerlo, tengo que evitar aceptarlo o aceptar cualquier aspecto de ello!

Es decir que podía comenzar a creer que yo era realmente... Pero ya sé lo que soy, ¿no? Y ésas son mujeres pobres e ignorantes; mujeres para quienes los aparatos de televisión y los teléfonos son milagros, son mujeres para quienes cualquier cambio es una forma de milagro... ¡Y mañana despertarán y verán lo que han hecho!

Pero ahora nos envolvió una sensación de paz, a las mujeres y a mí. El olor familiar de las flores, el hechizo. Y en silencio dentro de sus mentes, las mujeres recibían instrucciones.

Hubo cierta agitación; dos de ellas se pusieron en pie y entraron en el cuarto de baño de al lado: uno de aquellos inmensos cuartos de baño de mármol que los ricos italianos y griegos parecen amar. El agua caliente brotaba a chorro; el vapor salía por las puertas abiertas.

Otras mujeres se habían dirigido a los armarios en busca de ropa limpia. Fuera quien fuese el pobre diablo propietario del palacete, el pobre diablo que había dejado el cigarrillo en el cenicero y las leves marcas digitales grasientas en el teléfono blanco, había sido muy rico. Un par de mujeres avanzó hacia mí. Querían conducirme al baño. No hice nada.

Sentí su contacto: cálidos dedos humanos que me tocaban y la concomitante sorpresa y excitación en ellos al notar la peculiar textura de mi carne. Esos contactos enviaron un poderoso y delicioso escalofrío a mi espinazo. Ellas me miraban con sus bellísimos ojos negros y líquidos. Tiraban de mí con sus cálidas manos; querían que las acompañase.

De acuerdo. Accedí a que me llevaran. Baldosas de mármol blanco, dorados grifos de formas esculturales; un esplendor romano a la antigua, si uno se fijaba bien, con esplendorosos frascos de jabón y de perfumes llenando por completo las repisas de mármol. Y la inundación de agua caliente en la bañera (o estanque), con surtidores de agua sembrándola de burbujas, todo era muy atractivo; o podría haberlo sido en otro momento.

Me desnudaron de mis ropas. Una sensación fascinante. Nunca nadie me había hecho algo igual. No desde que había sido vivo, y sólo siendo un niño pequeño. Me hallaba en la nube de vapor del baño, observando aquellas pequeñas manos y sintiendo los pelos erizados en todo mi cuerpo; sintiendo la adoración en los ojos de las mujeres.

A través del vapor me miré al espejo (a la pared que era un espejo, en realidad) y, por primera vez, desde que aquella siniestra odisea había empezado, contemplé mi figura.

Durante unos instantes el impacto fue mayor de lo que pude soportar. «Eso no puedo ser yo.» Estaba mucho más pálido de lo que había imaginado. Con suavidad aparté a las mujeres de mí y me acerqué a la pared espejo. Mi piel tenía un lustre nacarado y mis ojos eran aun más brillantes, reuniendo todos los colores del espectro y mezclándolos en una luz glacial. Sin embargo, no me parecía a Marius. No me parecía a Akasha. ¡Las arrugas continuaban en mi rostro!

En otras palabras, la sangre de Akasha me había cebado, pero todavía no me había alisado la piel. Yo había conservado mi expresión humana. Y lo más singular era que el contraste hacía que todas esas arrugas fuesen mucho más visibles. Incluso los diminutos pliegues de los nudillos de mis dedos estaban más marcados que antes.

Pero, ¿qué consuelo constituía eso cuando, más que nunca, destacaba, sorprendía, era diferente a un ser humano? En cierto sentido, era peor que aquel primer momento, doscientos años atrás, cuando una hora después de mi muerte me había mirado en un espejo y había tratado de encontrar mi humanidad en lo que estaba viendo. Ahora sentía el mismo miedo.

Estudié mi reflejo: mi pecho era como el torso de mármol de un museo, aquella blancura. Y el órgano, que no necesitamos, en posición, como dispuesto para lo que nunca más volvería a saber hacer o a querer hacer, mármol, un Príapo en la puerta de entrada.

Aturdido, miré a las mujeres, que ahora se acercaban; gargantas de cisne, pechos encantadores, miembros húmedos, oscuros. Miré cómo con sus manos recorrían todo mi cuerpo. Para ellas yo era bello, cierto.

Allí, en medio del vapor que se elevaba, el olor de su sangre era más intenso. Pero en realidad no tenía sed. Akasha me había llenado, pero la sangre estaba atormentándome, un poco. No, bastante.

Quería su sangre, pero no tenía nada que ver con la sed. La quería del mismo modo que un hombre puede querer un vino de solera, aunque haya bebido agua. Sólo que el deseo era aumentado por veinte, treinta o cien. De hecho, era tan poderoso el deseo que me imaginaba que las poseía a todas, que desgarraba sus tiernas gargantas una tras otra, que dejaba sus cadáveres tendidos en el suelo.

No, aquello no iba a tener lugar, razoné. La cualidad penetrante y peligrosa de aquel anhelo me hacía venir ganas de llorar. «¡Qué ha hecho de mí!» Pero yo ya lo sabía, ¿no?

Sabía que ahora era tan fuerte que ni veinte hombres a la vez hubieran podido tumbarme. Y pensar en lo que yo podría hacerles a ellos. Si quería, podía ascender, cruzar el techo y quedar libre de todo esto. Podía hacer cosas en las que nunca había soñado. Probablemente ya tenía el don del fuego; podía incendiar, de la misma manera que ella podía incendiar lo que fuera, de la manera que Marius decía que podía. Sólo una cuestión de fuerza, eso era todo. Y vertiginosos niveles de conciencia, de entrega...

Las mujeres estaban besándome. Besaban mis hombros. Simplemente una encantadora sensación, minúscula, la suave presión de sus labios en mi piel. No pude evitar sonreír y, con mucho cariño, las abracé y las besé, hociqueando sus calientes cuellecitos y sintiendo sus pechos contra el mío. Estaba rodeado por aquellas maleables criaturas, estaba envuelto en suculenta carne humana.

Entré en la profunda bañera y dejé que me bañaran. El agua caliente chapoteaba contra mí, estaba deliciosa, llevándose con toda facilidad la suciedad que nunca nos queda realmente adherida; nunca nos penetra. Levanté la cara hacia el techo y dejé que me peinaran el pelo bajo el agua caliente.

Sí, muy agradable todo. Y, sin embargo, nunca me había sentido tan solo. Me hundía en aquellas sensaciones hipnotizantes; flotaba. Porque, en realidad, no había nada más que pudiera hacer.

Cuando hubieron acabado, elegí los perfumes que deseaba y les mandé que se deshicieran del resto. Les hablé en francés, pero parecieron comprender igualmente. Luego me vistieron con las ropas que seleccioné de entre las que me presentaron. Al amo de la casa le gustaban las camisas de hilo, hechas a mano; a mí me iban algo grandes de talla. Y también le gustaban los zapatos hechos a mano, que eran más o menos de mi medida.

Elegí un traje de seda gris (un tejido finísimo), de corte moderno, desenvuelto. Y joyas de plata. El reloj de plata del hombre y sus gemelos, que llevaban diminutos diamantes incrustados. E incluso un pequeño broche también de diamantes para la estrecha solapa de la chaqueta. Pero me sentía raro con todas aquellas ropas; era como poder notar la superficie de la piel y sin embargo no notarla. Y había aquella sensación de algo ya conocido. Doscientos años atrás. Las viejas preguntas mortales.

¿Por qué diablos está ocurriendo esto? ¿Cómo puedo llegar a dominarlo?

Por un instante me pregunté: ¿Era posible no preocuparse por lo que ocurriese?

¿Permanecer apartado y observarlas como criaturas extrañas, cosas de las que me alimento?

¡Había sido arrebatado cruelmente de su mundo! ¿Dónde estaba la vieja amargura, la vieja excusa para la crueldad sin límite? ¿Por qué siempre se había centrado en cosas tan insignificantes? No es que una vida sea insignificante. ¡Oh, no, nunca, ninguna vida! En realidad, éste era el punto esencial. ¿Por qué yo, yo que podía matar con tal abandono, me retraía ante la perspectiva de ver sus preciosas tradiciones arrasadas?

¿Por qué el corazón me subía a la garganta? ¿Por qué estaba llorando en mi interior, yo mismo como algo mortal?

Quizás a algún otro diablo le habría gustado; algún retorcido e inconsciente inmortal podría haberse burlado de sus visiones (las de ella), y sin embargo haberse deslizado en el vestido de un dios con tanta facilidad como yo me había deslizado en aquel baño perfumado.

Pero nada podría darme aquella libertad, nada. Las libertades que me daba ella no significaban nada para mí; su poder no era, en definitiva, sino un grado más del que todos poseíamos. Y lo que poseen todos nunca ha facilitado la contienda; más bien la ha convertido en una agonía, por más que se gane o se pierda.

No podía ocurrir, la subyugación de un siglo a una sola voluntad; el propósito tenía que ser desbaratado de una forma u otra, y sólo con que consiguiera mantener la calma, encontraría la clave.

Sin embargo, los mortales se habían infligido ya tantos horrores entre ellos; hordas bárbaras habían arrasado continentes enteros, destruyendo todo lo que encontraban a su paso. ¿Acaso ella era meramente humana en sus delirios de conquista y dominio? No importaba. ¡Tenía medios no humanos para ver sus sueños hechos realidad!

Echaría a llorar de nuevo si ahora no paraba de buscar la solución; y las pobres y tiernas criaturas que me rodeaban sufrirían más daño y quedarían más confusas que nunca.

Cuando me llevé las manos al rostro, no se alejaron de mí. Me cepillaban el pelo.

Escalofríos recorrieron mi espalda. Y el suave palpitar de la sangre en sus venas de pronto fue ensordecedor.

Les dije que quería estar solo. No podía soportar más la tentación. Y podía haber jurado que sabían lo que yo deseaba. Lo sabían y se rendían ante ello. Salada carne oscura tan cerca de mí. Demasiada tentación. Cualquiera que fuese el caso, obedecieron instantáneamente, y un poco con temor. Salieron de la habitación en silencio, retrocediendo, como si fuese impropio darse la vuelta y echar a andar.



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La reina de los condenados

Anne Rice


viernes, 31 de julio de 2009

Colorización

Como véis, he cambiado un tanto - un bueeeen tanto - el estilo de mi blog. Si, creo que las cosas que me están ocurriendo, junto con las que estoy leyendo y viendo, me han hecho reflexionar.

Y claro, este sitio habla de mi, de mis sueños, mis ilusiones, mis pensamientos y experiencias de vida, entonces decidí que era hora de hacer un cambio :3

Ok, taaan grande el cambio no ha sido, jeje. Este sigue con negro predominante con tonaidades rosa, violetas y rojos de acompañante, pero le he añadido una tonalidad más: el verde. Veamos que significan cada uno y como se aplican a mi actual modo de ver y vivir las cosas:


NEGRO .- Es lo opuesto a la luz, concentra todo en si mismo, es el colorido de la disolución, de la SEPARACIÓN, de la TRISTEZA. Puede determinar todo lo que está escondido y velado: MUERTE, ASESINATO, NOCHE. También tiene sensaciones positivas como: SERIEDAD, NOBLEZA, PESAR.

ROSA .- El dicho popular: "lo ves todo de color de rosa", refleja fielmente su significado: INGENUIDAD, BONDAD, TERNURA, BUEN SENTIMIENTO, AUSENCIA DE TODO MAL.

VIOLETA .- Es el color que indica ausencia de tensión. Puede significar: CALMA, AUTOCONTROL, DIGNIDAD, ARISTOCRACIA y también VIOLENCIA, AGRESIÓN PREMEDITADA, ENGAÑO.

ROJO .- Es un color que parece salir al encuentro, adecuado para expresar la alegría entusiasta y comunicativa. Es el mas excitante de los colores, puede significar: PASIÓN, EMOCIÓN, ACCIÓN, AGRESIVIDAD, PELIGRO.

VERDE .- Reservado y esplendoroso. Es el resultado del acorde armónico entre el cielo -azul- y el Sol -amarillo- . Es el color de la ESPERANZA. Y puede expresar: NATURALEZA, JUVENTUD, DESEO, DESCANSO, EQUILIBRIO.


Uff, creo que solo en el rojo me ha tocado la descripción completa... no está del todo mal, ¿o si?

En cuanto al verde, pues si, tiene toda la razón, sobre todo en la parte de "descanso", que me ha venido de perillas en estas vacaciones de invierno todo lo relacionado con el verde.

Lástima que los árboles estén desnudos =/ ... pero verde queda aún mi hermoso Calle - Calle, verde y sereno, como siempre.

Os dejo toda la lista que puedo para que si se les da la gana, lo comparen con los colores de sus blogs o los que les gusten ^^


AZUL .- Es un color reservado y que parece que se aleja. Puede expresar: CONFIANZA, RESERVA, ARMONÍA, AFECTO, AMISTAD, FIDELIDAD, AMOR.

AMARILLO .- Irradia siempre en todas partes y sobre toda las cosas, es el color de la luz y puede significar: EGOÍSMO, CELOS, ENVIDIA, ODIO, ADOLESCENCIA, RISA, PLACER.

ANARANJADO .- Es el color del fuego flameante, ha sido escogido como señal de precaución. Puede significar: REGOCIJO, FIESTA, PLACER, AURORA, PRESENCIA DE SOL.

BLANCO .- Es la luz que se difunde (no color). Expresa la idea de: INOCENCIA, PAZ. INFANCIA, DIVINIDAD, ESTABILIDAD ABSOLUTA, CALMA, ARMONÍA. Para los Orientales es el color que indica la muerte.

GRIS .- Es el color que iguala todas las cosas y que deja a cada color sus características propias sin influir en ellas, puede expresar: DESCONSUELO, ABURRIMIENTO, PASADO, VEJEZ, INDETERMINACIÓN, DESANIMO.


jueves, 30 de julio de 2009

Lucybell - Mil caminos





Hace unos días que oí esta canción en radio Rock&Pop y la he traído pegada desde entonces. Creo que es por los dos primeros versos, me atraen, me recuerdan a las historias de amor vampírico que he leído. (L)



Al fin, podré comer,
beber de tus latidos
al fin podré reírme
con tus risas violéntame
sonríeme

al fin creeré
que puedes controlar tu paz
seguro que al fin creeré
creeré que puedes salvarme
sonríe
puedes ser mi alma sonríeme
Al fin creeré
que puedes controlar tu paz
seguro que al fin creeré,
creeré que puedes salvarme
sonríe
puedes ser mi alma
seguro que tu puedes ser mi alma
calma

puedes ser mi alma
seguro que tu puedes
ser mi alma calma
calma

al final de mil caminos
siempre habrá desvíos
al final de mil caminos
decido te sigo

Más de Lestat

6 am.

Entre Bring me to Life y Radiohead terminé de leer El Ladrón de Cuerpos.

Una nueva visión de Lestat viene a mí, la imagen de un ser egoísta, cruel e inmaduro, sin embargo le sigo amando. De hecho he comenzado a creer que haga lo que haga, voy a seguir queriéndole así, de la misma forma que amo sentir el calor del sol sobre mi piel y el efecto que sus rayos producen en el “Jardín Salvaje”.

Adoro de él su batalla interna con respecto a sus propósitos, pero sin duda lo que más aprecio de este personaje es la sutil forma en que convierte cada acto aberrante en uno de oscura bondad.

Sus actitudes me muestran, cada vez que le leo, que todo hecho o dicho tiene un doble significado.

Lo más terrible de esto ha sido darme cuenta de que esto último ¡ya lo sabía! Es tan solo una de las cosas que una persona sabe desde que tiene conciencia.

Para explicarme mejor, voy a tomar como ejemplo a un niño: cuando comete un error, una maldad, como dirían sus padres, ¿por qué lo hacen? ¿Qué los impulsa a hacerlo? No, no son espíritus inmundos como oí decir más de una vez, sino con seguridad, aquella tierna ignorancia de no saber lo que al mundo le parece correcto. Para ése niño sólo vale el existir y obrar, nada de dioses o falsa moralidad.


******* Minutos más tarde *******


¡Lestat representa lo que yo quiero ser! Oh, si él pudiera salir de esos párrafos un instante para decirle cuánto le amo y le odio por tener lo que anhelo...

¿Qué egoísta de mi parte, no? Desear que tal ser se me presente, que tenga la misericordiosa amabilidad de visitarme sólo para recibir en su resplandeciente y perfecto rostro los escupos de las imperfecciones que me ha hecho ver en mi misma...


******* Minutos más tarde *******


No hay caso conmigo... en unos minutos más comenzaré con la re-lectura de Crepúsculo ¡y sé que comenzaré a delirar en deseos de ser la “desafortunada” Bella Swan!

6:50 am

-_- ¡a dormir!

xD

domingo, 26 de julio de 2009

Queen of the Damned (La Reina de los Condenados)

Antes que nada, esto lo escribí el viernes por la noche, cuando tenía caído el internet (-.-)

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Cielos. Acabo de terminar de ver la película Queen of the Damned (La reina de los condenados) y he quedado completamente desilusionada; desde el comienzo casi he llorado de rabia al ver como cambiaron todo.


No soy una experta crítica de cine ni tampoco de literatura, pero si que tengo la suficiente inteligencia, como para decir que esta adaptación cinematográfica es demasiado comercial.


Aparte de fusionar dos importantes libros – Lestat el vampiro y La Reina de los Condenados -, hacer mal el trabajo de mantener el “basado en” cambiando las tramas, cambiando las apariencias de los personajes, los lugares, o sea casi absolutamente todo, ¡me han venido a cambiar la forma de ser del personaje principal!

Prometo que esto no será un ensayo de la vida y obra de Lestat de Lioncurt, pero si quisiera explayarme acerca de las características de este... ¿personaje?



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Aviso 1

¡¡SPOILERS!!

Si quieren leer los libros, háganlo ya, sólo al leer esto se van a dar cuenta de lo que hablo.


Aviso 2

Cuando escribo en MAYÚSCULAS, imagínenme gritando. Ni hablar de cuando está en negrilla. Las cursivas entre paréntesis son comentarios raros por mi parte, si quieren, pueden omitirlos xD



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Lestat de Lioncurt

Francés

20 años de edad al morir o renacer, como queráis llamarlo, pero el preferiría el concepto “morir”.

Cabellera rubia de rizos dóciles, chispeantes ojos azules, piel pálida y perfecta, marmoleada, casi brillosa.

Hombre creado en épocas de cambio, como lo definió una vez Marius, creador de Armand (o Amadeo).

El mundo dejaba atrás la religión, dejando en el lugar de Dios, al hombre.

Lestat, joven inmaduro, de carácter fuerte, aventurero, amante de las artes, el lujo, la vida en sí. Apasionado por naturaleza, impulsivo, arrogante, sin embargo, sensible.

Robado del teatro por Marcus, quien lo destina a ser vampiro y se autodestruye dejándolo sin tutela la misma noche.

Tiene sentimientos encontrados con su madre, que luego transforma en la primera de sus varios hijos inmortales. Sufre porque la ama, sin embargo, no puede soportar tenerla cerca, al igual que le ocurre con Louis y la pequeña Claudia, error y acierto a la vez para él.




Diferencias de Lestat Cruise y Lestat Townsend


Si bien el Lestat representado por Cruise es más cruel, impulsivo, violento, se acerca mucho más al Lestat de Lioncurt de Anne Rice tanto en personalidad como en apariencia física. La película en sí está bien hecha, puesto que el Lestat Cruise es tal cual lo ve Louis, aunque luego se demuestra, en los siguientes libros, que no es su real forma de ser.


El representado por Townsend me ha dejado con gusto a poco, sin dejar de destacar que sus cabellos no poseen los rizos dorados con los que sueño cada noche (?) y sus ojos no destellan de un hermoso azul cascada (no, azul río ya me aburrió... o digamos que... esa característica es de otra... bah u.ú... ¡y las cascadas son más impetuosas! *O*), la forma de ser de este Lestat es oscuramente malvada y dependiente. ¡La manera en que se deja visiblemente manejar por Akasha es lo más estúpido que he visto!


Si bien es cierto que en los libros, el de Lioncurt amó a La Madre, siempre, hasta el fondo de su... ¿corazón? (no, definitivamente a él no le gustaría este término, se autodefine más duro de lo que es como para decir que tiene un cursi corazón xD), no, bueno, de su ser (“así se ve mucho mejor”, susurra Lestat a mi oído)... ¿y decía? Ah, cierto, que él la amaba, pero sabía que la forma de tomar las cosas bajo su mando no eran las correctas (en realidad es más complejo que esto, pero tengo sueño, no quisiera alargar más aún esto -.-).


Lestat Townsend es demasiado manejable, casi me dio la impresión de que si aquel Lestat se me aparecía, simplemente me quedaba guiñar un ojo o chasquear los dedos y me regalaba un palacio, el Don Oscuro y decenas de víctimas inocentes... ¬¬ pues no, ¡LESTAT ES MÁS QUE UN MUÑECO BEBEDOR DE SANGRE!

¡Ohh! ¿Y la abominable eliminación de la historia de las Gemelas Pelirrojas? Nada... Maharet quedó como una simple vampiro creada por Akasha (esto según la película, pues en realidad La Madre jamás se hubiera ensuciado las manos ni la boca entregando el Don Oscuro a aquella hechicera) y encima luego se convirtió en estatua ¡Yo quería ver a Mekare dándole una paliza a La Reina y verla consumir sus órganos! (Aunque en realidad siempre estuve del lado de Akasha xD ).



¡Demonios! Podría seguir toda la noche criticando sin parar esta pésima adaptación de tales obras literarias.

Obviamente esto escrito acá lo van a leer con suerte un par de personas (gracias por darse la lata xD) y que jamás una productora va a tomar en cuenta consejos de aficionados, pero en serio, WARNER: TODO EL MUNDO SABE QUE HACER UNA ADAPTACIÓN DE 1 LIBRO ES DIFÍCIL, PUESTO QUE HAY QUE RESUMIR DEMASIADO, Y ALGUN PAR DE CAMBIOS Y ELIMINACIONES SIEMPRE SON NECESARIOS PUES POR ALGO ES EL “BASADO EN”, ENTONCES ¿POR QUÉ SE ARRIESGARON, PEOR AÚN, AL JUNTAR 2 LIBROS EN UNA PELÍCULA QUE DURÓ POCO MÁS DE 90 MINUTOS?





Si he sido demasiado agresiva, lo siento, quizá sea mi educación literaria la que me ha puesto así, quizá mi temperamento impulsivo sea como lo es el de Lestat... o quizá ya he sido mordida por un vampiro y sé lo que se siente ser ridiculizado de ésta forma... quién sabe.


Gracias de nuevo por darse la maña de leer


Besos sangrientos



Akasha Von Teese